La Cámara de Caracas manifestó su preocupación por las agresiones que están sufriendo las empresas venezolanas, en especial, el caso más reciente que es Empresas Polar.
En un comunicado, rechazaron lo ocurrido el 19 de julio con la presencia de funcionarios del Sebin en las instalaciones de la planta San Joaquín y la posterior detención de un gerente. Afirman que esta situación dificulta la normalidad de las operaciones y en nada contribuye a solucionar el problema de baja producción que está atravesando el país.
“La libertad de empresa, el derecho a ser juzgados por jueces imparciales, la posibilidad de poder resolver cualquier discrepancia mediante mecanismos pacíficos de mediación y resolución de conflictos, y la expectativa de que el Estado actúe dentro del marco de la ley, sin desproporciones indebidas, son todas ellas las señales apropiadas para comenzar a salir de la crisis de desabastecimiento y desinversión”, expresan en la misiva.
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