La noche del domingo 5 de junio, al menos 6 personas heridas ingresaron al Hospital Central de la San Cristóbal, producto de la acción policial tras intentos de saqueo a galpones ubicados en el Barrio Bolivariano y el sector Valle Hondo del estado Táchira.

Ricardo Sánchez Silva | @RicardoLoDice

Según Fidelia Gerez, madre de Sneider Reaño Gerez de 13 años, el niño fue alcanzado por un perdigonazo en la mano al transitar por la zona, que se encontraba en penumbras y bajo la línea de fuego de la Policía del Táchira, la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional, quienes intentaban controlar a “grupos delincuenciales” – tal como los catalogaron -, que quisieron saquear galpones con comida ubicados en la localidad.

“Al llegar al barrio (Andrés Eloy Blanco) a las 7:30 de la noche, no había luz. Yo no sabía lo que estaba pasando, me metí por un callejón. Escuché varios motorizados que bajaban y empezaron a echar tiros. El niño me dijo ‘mamá, mamá, sentí que me cayó algo en el pie y como una piedra en la mano. Me duele’. Prendí mi teléfono, lo alumbré y vi que tenía un hueco… botaba mucha sangre”, relata Gerez.

Cuando logró llegar a su casa, no pudo salir de inmediato al centro hospitalario porque, según narra, los efectivos de seguridad ingresaron a la comunidad “echando tiros, perdigonazos y bombas lacrimógenas. Se metieron para el barrio y no tomaron en cuenta si había niños, ni nada. Cayó una señora al piso, me di cuenta de que le metieron unos perdigones en la cabeza”. De acuerdo a la última información que obtuvo, la víctima se debatía entre la vida y la muerte.

Hasta la noche del domingo, Fidelia pudo contabilizar al menos 6 personas heridas, que ingresaron al centro médico, producto de lesiones ocasionadas presuntamente por cuerpos de seguridad del Estado.

A las 9:43 p.m. la Policía del Táchira informó a través de su cuenta de Twitter que los funcionarios “fueron atacados a tiros” por grupos de personas que se encontraban en el lugar, pero quince minutos después notificaron, a través de la misma vía, que la situación estaba controlada.

¿La culpa es de la MUD?

Para el Secretario de Seguridad Ciudadana del Estado Táchira, Ramón Cabeza Ibarra, los hechos violentos fueron “orquestados, acompañados de vandalismo y delincuencia” proveniente directamente de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), pues a tan solo hora y media de restablecer el orden, culpabilizó a la Diputada Gaby Arellano de los sucesos, a través de su cuenta de Twitter.

El funcionario informó que fueron detenidas “15 personas en plena flagrancia de vandalismo” y advirtió que la oposición tendría preparados otros “intentos de violencia” en las próximas horas. Sin embargo, sobre los heridos con perdigones, no dijo nada.

 

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