Temblad, ¡Se muere Venezuela!

Homicidio Venezuela 810x540

“El problema no es el problema. El problema es tu actitud frente al problema”

Piratas del Caribe

A sangre y fuego, Shih Hung Ti unificó a China y erigió su primer emperador quemando todos los libros anteriores de su época para así construir La gran Muralla. Con los siglos de los siglos, en otro continente llamado América, específicamente en Venezuela, sucedía tal cual lo mismo, la impiedad. Ese espíritu de ‘emperador’ reencarnó en Chávez, totalitario sujeto que indefectiblemente se deben estar dando las manos en el infierno por haber logrado la metódica destrucción del débil para controlar sus grandes murallas.

El Estado delincuente que en Venezuela se enquistó y del que muchos hemos descrito entre connotaciones y resonancias debe ser digerido como el gran problema humanístico de los venezolanos.

Esta crónica anunciada pretende una reflexión que no discrimine a quienes se equivocaron en creer al finado sino que dicte sentencia a la oprobiosa situación que cohabita sin remedio aparente. Es una denuncia para que de una vez por todas, sin dilaciones y negociaciones bajo la mesa, se postule la abolición de esta historia harta que nos ha llevado a vivir en carne propia una época dura, criminal y tendenciosa; ya estamos de oscurana. Esta etapa sin precedentes al servicio de un sistema político corrupto, niega a todos quienes no le rendimos ni discreción.

La cultura de la sumisión que por largos 17 años ha pisoteado a la esperanza de encontrar aunque sea, una pequeña luz que pueda ser la indetenible transición como punta del iceberg significaría la panacea al problema, no como pequeña solución de lo que debe ocurrir sino como nueva señal que dé para ejercer el por y para qué de la libertad. Las desventuras que día a día vamos narrando los periodistas de la realidad venezolana se han politizado en un gran laberinto, ocultar contra viento y marea los sucesos de caos y crisis humanitaria gracias a la censura o auto censura, odio desbocado a quienes piensan diferente, y la violencia con la mentira que alimentan profundo descontento en la conciencia ciudadana.

En lo que va del año 2016, se ha batido récord con los saqueos en establecimientos de venta de alimentos, pasan de 150. ¡Por Dios!

Cuando se politiza la pretensión de buscar una salida, éstos que gobiernan que dañaron toda ética y principios de la sociedad, al ciudadano le confiscan la decencia y al país en toda su geografía,  su aliento. Nos dividen con perdigones, con sus armas y balas traídas de China o trueques de diamantes y oro para hacernos víctimas de sus triquiñuelas. Atentan contra la esencia moral y ética de una nación que cuyas casas ya están muertas.

En este siglo de pesares, no hay peor desgracia para la idiosincrasia de un pueblo que condenarlo a ser su propio desasosiego. La historia con Chávez y Maduro es la misma; su  alevosía es tan igual de perversa. Prohibido olvidar los gritos desgarradores de madres que le han asesinado a sus hijos en la calle por el hampa desatada o por defender sus derechos. Hoy este pueblo se debate entre el sadismo y la tragedia de 51 bandas criminales muy bien organizadas en todo el país que delinquen con anuencia del Estado. La muerte de El Conejo, es ejemplo de la gravedad y letalidad de la delincuencia y conchupancia entre “pranes” en Venezuela. mural chávez

Somos un peligro para el mundo, aquí se asesina más que en México. ¿Por qué la Fiscalía General no tiene un criterio honesto sobre delincuencia organizada? Sencillamente porque no tiene independencia y en la mayoría de sus decisiones judiciales como en casos de corrupción, secuestros, legitimación de capitales, lavado de dinero relacionado con el tráfico ilícito de droga u homicidios en serie no hay ley justa que juzgue porque su administración se opera desde Miraflores.

La impunidad reina y no hay quien la detenga por ahora. Son muchos los años de ignorar o desconocer este problema; se ríen de las estadísticas, análisis o estudios de organizaciones no gubernamentales que reiteradamente señalan que somos un Estado delincuente.

Esta impunidad es el caso más salvaje que viene arrastrado Venezuela desde Chávez, quien desde un primer momento entre golpe y golpe, propaló cual campos de exterminio el derecho a la vida. La muerte en este país tiene indicadores y escalas nunca antes vista. Un caso emblemático es continuar usando como antojo mecanismos anti legales para socavar la noción de justicia; vamos para 14 años del 11 de abril de 2002 y están presos inocentes mientras en las calles están libres los culpables de esta fecha que es imborrable en cada alma llanera del país.

A esta hora se promueven la zozobra y la violencia contra el opuesto con el fin de seguir afianzando la hegemonía del ‘grupete’ en el poder entre arengas y actos como el de ayer contra la Asamblea Nacional para tratar de pulverizar al adversario político a través de la legitimación de colectivos y pandillas paraestatales. El pueblo tiene hambre, se acabó lo poco que quedaba, ya las colas no son por alimentos y medicinas sino por agua y luz.

Hoy 27 de febrero de 2016 a 27 años de golpe y masacre al pueblo venezolano, la historia del problema es muchísimo peor, un gobierno de facto cada día más intolerante, criminal, corrupto y pírrico. La verdad es que seguimos atrapados de estallido en estallidos por estos deshonestos pillos de la “épica revolucionaria”. Renuncia Nicolás Maduro, es el clamor contrarrevolucionario.pobreza venezuela

Cuando se acaba el pan comienza la guerra.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top
0

Subtotal