Foto:  Telesur

Ese experimento, instaurado por Hugo, después de llegar al poder, por cierto, porque en su primera campaña jamás se autodenominó socialista, comunista o afín; resultó, entonces, el más grande fraude hecho a la Nación, en toda su historia democrática

Por Ricardo Sánchez-Silva | @RicardoLoDice

Lo digo así

Para muchos es un enigma descifrar el sistema de gobierno actual en Venezuela. Hay quienes, por supuesto, del lado del oficialismo, juran a ultranza que existe una democracia, legitimada, en parte, por algunos líderes de oposición, al aceptar reglas del juego impuestas y entrar en la dinámica del régimen. Sin embargo, otros creemos que en nuestro país, no existe tal sistema, por una serie de elementos que van más allá de la realización de de elecciones a granel.  

En Venezuela se han censurado medios de comunicación, al sacarlos del aire (RCTV, CNN, NTN24, Infobae, decenas de emisoras y otros sitios web), los ataques a los colegas periodistas, solo por informar, cada día arrecian, hasta el punto de correr el riesgo de ir a la cárcel por ejercer la profesión. El caso de Braulio Jatar es emblemático, aunque desde 2014, con la oleada de protestas, las denuncias de reporteros agredidos por cuerpos de seguridad del Estado, se incrementaron. El Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (IPYS) publica en su sitio web, 2.296 violaciones a la libertad de prensa y 729 registros de uso abusivo del poder estatal, desde 2005 a la fecha.

Por otra parte, Leopoldo López, Antonio Ledezma y otros presos de conciencia, representan a más de cien privados de libertad por el régimen de Nicolás Maduro, según reporta el Foro Penal Venezolano, 108 hasta la fecha, para ser exactos, en su mayoría por ejercer el derecho a la protesta. Es decir, la violación a los DDHH y el debido proceso es prácticamente una política de Estado. “El Sebin se ha convertido en el brazo de sicariato del gobierno”, dijo Rosmit Mantilla, luego de ser liberado, en sesión de la Asamblea Nacional.

Si nos paseamos por el plano legal, basta con analizar el comportamiento del tribunal supremo de justicia (en minúscula adrede), que se ha pasado a ser un brazo legal subordinado al Poder Ejecutivo, con sentencias que violan la Constitución y que dejan a la Asamblea Nacional de adorno, que por cierto fue electa por voluntad popular.

“La designación de los magistrados se hizo violando los artículos 254, 256, 263, 264 de la Constitución referidos al principio de independencia de autonomía y la prohibición de que personas que militen en partidos políticos o tengan parcialidad políticas, sean magistrados del Tribunal Supremo de Justicia. También la violación de los requisitos establecidos en la Constitución para ser magistrado, que requieren que cuenten con 15 años de experiencia como jueces o como profesor titular en una cátedra universitaria o como abogado en ejercicio de la profesión en Venezuela, amén de que la designación se está haciendo a cuesta de jubilaciones forzosas de magistrados, que vencían en diciembre de 2016. Hay graves vicios de inconstitucionalidad”, declaró el abogado y especialista en la materia, José Vicente Haro, a CNN en Español, luego de que se ejecutara la medida.  

En otras palabras, en nuestro país los ataques a la prensa, la existencia de presos políticos, las violaciones de DDHH y la falta de independencia de poderes, así como la anulación de la Asamblea Nacional electa por el pueblo, demuestran que el hermoso ideal del “socialismo del siglo XXI”, instaurado por Chávez (si es que en algún momento hubo buenas intenciones), degeneró en un régimen tiránico, que busca perpetuarse en el poder a cuesta de todo, liderado por políticos vinculados a negocios oscuros. Para muestra, Tareck El Aissami – entre otros -, quien funge como vicepresidente de la “República”, recientemente, sancionado por el Departamento del Tesoro de EEUU por su presunta vinculación con redes de narcotráfico.

Ese experimento, instaurado por Hugo, después de llegar al poder, por cierto, porque en su primera campaña jamás se autodenominó socialista, comunista o afín; resultó, entonces, el más grande fraude hecho a la Nación, en toda su historia democrática. Sumió al pueblo en la miseria, enriqueció a los “enchufados” o boliburgueses y disparó la inflación más alta que se haya registrado ¡Un caos!

“Lancé yo, se me ocurrió lanzar la frase: patria, socialismo o muerte. Algunos han dicho que es muerte. Yo sé que ustedes son inteligentes y nadie se va a dejar manipular. Si queremos patria y vida, vámonos por la vía socialista, la vía capitalista nos lleva directo a la muerte de la patria, de la esperanza, la dignidad y la especie humana, incluso”, declaraba Chávez en 2007.

Lo dicen las fuentes

A propósito del llamado “socialismo del siglo XXI”, entrevisté a la politóloga guatemalteca, Gloria Álvarez, quien se ha hecho popular en las redes sociales por explicar de forma didáctica y sencilla, el socialismo y comunismo. En sus videos virales, argumenta cómo los ideales marxistas han fracasado a lo largo de la historia y establece críticas contundentes a los gobiernos que intentan seguir esas líneas.

Para ella, ni siquiera los socialistas y comunistas se han puesto de acuerdo en lo que es el socialismo. Mucho menos el del “siglo XXI” en Venezuela, pues en países como este, además de Corea del Norte, la Unión Soviética, China, Cuba y Nicaragua, en los que ha intentado implementarse, no se ha eliminado el Estado (por el contrario se ha hecho más grande), tampoco el papel moneda (“simplemente han hecho más difícil el acceso al dinero a los que no están de acuerdo con el régimen”), ni mucho menos han acabado con las clases sociales “porque sigue habiendo una élite, que vive muy bien, en el caso de Venezuela, los boliburgueses, tampoco han acabado por la propiedad porque igual sigue habiendo propiedad”, pero solo para los enchufados (los que están de acuerdo con el régimen).

“Si nos vamos al Marxismo puro, comunismo en la historia de la humanidad nunca ha habido, entonces todo lo que hemos visto es socialismo, pues, lo que hemos visto en la Unión Soviética, los genocidios de Mao..”, comenta Álvarez, quien también critica duramente a la llamada “socialdemocracia”, porque a su juicio, “mientras la mayoría vote por atropellar los derechos de la minoría, entonces así bueno es el socialismo, ya que la mayoría lo avaló. El socialismo del siglo XXI por derecho atropella la vida, la libertad y la propiedad privada de los individuos, acaba con la economía de mercado y hace lo que le da la gana porque la mayoría lo votó”, esgrime con seguridad, mientras que asegura que en América Latina no se ha entendido el concepto de la República, que debe proteger el derecho a la vida, la libertad y la propiedad.

Dicho en respuestas

Gloria, te voy a plantear frases y algunas palabras, que me gustaría respondieras, a partir del conocimiento que tienes sobre Venezuela.

Ataques a medios y periodistas

Si no hay libertad de expresión no puede haber otro tipo de libertades. Lo primero que tienes que hacer para instaurar una dictadura es venir con el cuento de que la prensa tiene que ser controlada por el gobierno.

Presos políticos

Es triste ver cómo el mismo Leopoldo López defiende el socialismo, que es el sistema que lo tiene ahí preso. La falta de intelectualidad en las élites latinoamericanas y de pantalones para defender la libertad de mercado, la República y el Estado de Derecho es lo que nos tiene como nos tiene. De qué te sirve sacar a Leopoldo López de la cárcel si pertenece a la Internacional Socialista ¿Es que su socialismo sí va a ser bueno y no va a ser corrupto? Socialismo es socialismo. Es condenable que haya presos políticos, sí ¿Es Leopoldo López la salvación de Venezuela? No lo creo, y la MUD tampoco, porque son todos socialistas y todos defienden que el Estado debe controlar la economía.

Separación de poderes

Es absolutamente necesario aniquilar la separación de Poderes. Si tu tienes división de Poderes, diputados que estén dispuestos a ponerle un alto al Ejecutivo, jueces que hagan su trabajo, denunciando los casos de corrupción, el socialismo no  avanza.

Presidencialismo

En América Latina, creemos que con cambiar de presidente, mágicamente, todo va a cambiar. En la República, lo primero que manda no es el presidente, sino la Constitución y el problema de las Constituciones latinoamericanas es que son incongruentes. En un lado te garantizan la propiedad privada y en otro, te dice que te puede expropiar. Esa es la mentalidad caudillista, del cacique, todo el mundo anda pendiente de quién va a ser el próximo presidente. Quitar a Nicolás Maduro, ¿para qué?, para que se te suba un Leopoldo López que es igual de socialista, tal vez no es un violador de DDHH, pero es que eventualmente el socialismo te lleva a eso.

Así finalizo el #EstáDicho

  • Gloria cree firmemente que la solución a la crisis que vive Venezuela, no vendrá ni de Estados Unidos, ni de otro organismo internacional, sino de la misma sociedad civil ¿La responsabilidad de lo que sucede en la actualidad? Pues es de las “élites”. Está segura de que la culpa es de “las élites económicas, académicas, políticas, deportivas y artísticas que no han tenido los pantalones para defender las ideas de libre mercado y de una República limitada. Son las élites las que han bailado al son del dictador de turno”.
  • Ni la izquierda, ni la derecha, sino los libertarios. Para la politóloga, el pueblo necesita líderes, ya que no se puede organizar si no tiene a quién seguir. “La única que yo veo que defiende el libre mercado es María Corina Machado y se lo dije, ‘María Corina, salite de la MUD’, pero le tiene pavor a salirse, porque cree que no va a tener el arrastre que puede tener con la MUD. En mi opinión personal, si ella es la única que está defendiendo el libre mercado, que se quite el estorbo que es estar metida en la MUD”, finaliza.♣

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